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27/03/2026

Dolor de rodilla sin causa aparente: cómo saber si es el menisco

El dolor de rodilla es una de las molestias más frecuentes en consulta, y en muchos casos tiene un origen claro: la lesión de menisco. Sin embargo, no siempre está relacionada con un golpe o una caída. De hecho, muchas personas experimentan dolor sin haber realizado ningún movimiento brusco.

La Dra.  Leonor López de Dicastillo, cirujana ortopédica, explica que “las lesiones de menisco pueden tener una causa traumática, pero la mayoría de las veces son roturas degenerativas”.

¿Por qué se produce una lesión de menisco?

Existen dos grandes tipos de lesiones meniscales:

  • Lesiones traumáticas: asociadas a movimientos de alta energía, como giros bruscos o lesiones deportivas. A menudo aparecen asociadas en la rotura del ligamento cruzado anterior.
  • Lesiones degenerativas: mucho más frecuentes, están relacionadas con el paso del tiempo.

Tal y como señala la especialista, “por el paso de los años se van poco a poco desgastando los meniscos, se van produciendo pequeñas fisuras que pueden terminar en rotura, que en ocasiones puede ser asintomática o notar de repente un dolor importante en la rodilla como digo son causa aparente”. Este desgaste natural puede verse influido por factores como:

  • La anatomía de cada persona
  • La forma de caminar
  • La distribución de cargas en la rodilla
  • Tipo de actividad laboral o deportiva que realiza el paciente

Síntomas: cuando el dolor aparece “sin motivo”

Uno de los aspectos más desconcertantes para los pacientes es que el dolor puede surgir sin un antecedente circunstancial.

“Es muy frecuente que el paciente diga: ‘yo no estaba haciendo nada en concreto, no me he caído, pero me aparece ese dolor en la rodilla’”, explica la doctora.

Los síntomas más habituales incluyen:

  • Dolor localizado, especialmente en la parte interna de la rodilla (el menisco interno suele ser el más afectado porcentualmente hablando)
  • Dificultad para caminar
  • Limitación al agacharse o flexionar la rodilla
  • Dolor en el giro de rodilla incluso en la cama.

Tratamientos para la lesión de menisco

A pesar de la preocupación que suele generar este diagnóstico, la buena noticia es que la mayoría de los casos no requieren cirugía.

“Hoy por hoy, en el 70-80% de los casos los tratamientos son conservadores y funcionan”, destaca la Dra. López de Dicastillo.

Opciones de tratamiento más efectivas

  1. Rehabilitación y fortalecimiento
    El trabajo muscular es clave para mejorar la función de la rodilla.
    “Cuanto más fuerte y activa esté la rodilla, mejor va a trabajar”, subraya la especialista.
  2. Terapias biológicas (PRP)
    El plasma rico en plaquetas (PRP) se utiliza mediante infiltraciones para favorecer la reparación del menisco.
    Estas terapias buscan estimular los mecanismos naturales de curación del propio organismo.
  3. Cirugía (solo en casos necesarios)
    Se reserva para situaciones concretas en las que el tratamiento conservador no da resultado o la lesión lo requiere.

¿Cuándo deberías consultar?

Si tienes dolor de rodilla persistente, especialmente sin causa clara, es importante acudir a un especialista para un diagnóstico adecuado. Detectar el origen del problema a tiempo permite aplicar tratamientos menos invasivos y más eficaces.

En resumen: entender el menisco para evitar la cirugía

Las lesiones de menisco no siempre son consecuencia de un traumatismo. En muchos casos, forman parte de un proceso degenerativo natural que puede tratarse sin cirugía.

Conocer los síntomas y las opciones de tratamiento actuales es clave para abordar el problema a tiempo y recuperar la calidad de vida.

Si quieres entender mejor tu caso o valorar un tratamiento personalizado, te invitamos a ver el testimonio completo de la Dra. o consultar con nuestro equipo.