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30/09/2014

El traumatólogo de Rafa Nadal ensaya con la impresión 3D antes de operar

Mikel Sánchez, el traumatólogo vasco que cuida de los huesos y articulaciones de personajes como el Rey Juan Carlos I de España y el tenista balear Rafa Nadal, ha reconocido en declaraciones al diario El País que recurre al modelado 3D y la impresión 3D para estudiar mejor cómo abordar las delicadas intervenciones quirúrgicas que realiza en la Unidad de de Cirugía Artroscópica (UCA) del Vithas Hospital San José de Vitoria, Álava.

"A esta chica le faltaba todo este trozo de hueso", dice el doctor Mikel Sánchez. En su mano no tiene la fotografía de la paciente, ni la imagen en 2D de su radiografía o un TAC, sino una reproducción a escala de sus propios huesos en plástico, con todas sus articulaciones.

"La diferencia entre la reconstrucción de la imagen en 3D y la pieza de la zona afectada en 3D -añade- es que te permite ensayar cómo vas a intervenir, incluso reconducir el tratamiento y no operar porque ves perfectamente que se puede recuperar de otra manera, y para el paciente se acorta sustancialmente el tiempo de recuperación".

Mikel Sánchez ha desarrollado una tecnología a partir de la unión de un software belga denominado Mimics (creado por la compañía Materialise) y de una impresora 3D norteamericana, que han integrado después de muchas horas de aprendizaje y ajustes a través de Skype.

El traumatólogo explica junto a su equipo que si ahora es pionero de esta técnica, dentro de algún tiempo "habrá de ser de uso general en todos los hospitales", y no sólo por los beneficios para los pacientes, sino por el ahorro de costes que supone en todos los sentidos.

Mikel Sánchez impresión 3D

Tener una reproducción exacta (por impresión 3D) del hueso o la articulación que se va a a intervenir permite desde descartar la intervención, porque se puede solucionar por otras vías, hasta acortar el número de horas en quirófano al ensayar la forma de llegar al problema con antelación. Pero es que además, al dar con vías más rápidas y precisas de intervención, la mayoría de las veces es una cirugía mucho menos agresiva e invasiva, y por lo tanto la recuperación del paciente es más rápida y en consecuencia más corta su hospitalización.

"Se acortan las listas de espera, se recortan gastos a la administración hospitalaria y se mejora sustancialmente el tiempo de recuperación de los pacientes", explican los miembros de su equipo. "Esto va a tener que ser de uso general en poco tiempo", reitera Sánchez.

Aunque todavía la tecnología no permite la bioimpresión, es decir, trabajar con células vivas en vez de con plástico para la impresión de implantes, y tampoco es especialmente fiable la impresión en 3D de zonas blandas -en ambos casos se está investigando en la actualidad- debido a que las imágenes 2D de las resonancias dejan huecos demasiado grandes entre cada una de las secciones que fotografía, el avance en todo lo relacionado con la cirugía artroscópica es muy importante.

Mikel Sánchez impresión 3D

El doctor Nico Fiz, de la UCA que dirige Sánchez, ha explicado algunos casos concretos que les han sucedido en los últimos meses. "Nos llegó un paciente con escasa movilidad en el codo. Al hacer la impresión en 3D de su articulación vimos que tenía un pico óseo que le impedía cerrar al 100 % el brazo. Trabajando con ella en las manos vimos exactamente lo que había que limar para devolverle la movilidad total. Acertamos a la primera y de forma muy rápida".

Diego Delgado, el responsable de investigación de la UCA del Vithas Hospital San José, añade que con las reproducciones "planificar el tratamiento a aplicar, y previsualizar la intervención, convierte todo el proceso en más seguro, rápido y con menos riesgos".

En la UCA trabajan unas 30 personas en las áreas de investigación, intervención y rehabilitación en un espacio de unos 900 metros cuadrados. Si en los años ochenta Sánchez y Félix García dieron un salto de gigante al desarrollar la artroscopia con unos instrumentos muy reducidos, y en los 90 dieron un vuelco a la cirugía del hombro, con el nuevo siglo y ya de la mano de Eduardo Anitua se metieron de lleno con la cirugía regenerativa logrando en 2012 el primer premio de la revista especializada norteamericana Artroscopy.

"En 2013 y con la misma filosofía de tener el mejor equipo de trabajadores manuales del cuerpo humano nos hemos adentrado en la impresión 3D, y este es el futuro", ha asegurado Sánchez.