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17/02/2026

Deporte de invierno y lesiones: cómo disfrutar de la nieve con seguridad

Los grandes eventos deportivos suelen recordarnos algo que, cuando practicamos deporte por ocio, a veces olvidamos. Que incluso los atletas de élite, con años de preparación y los mejores medios a su alcance, están expuestos a lesiones. En estas semanas en las que la atención está puesta en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina, una grave caída en la competición de esquí alpino por parte de la norteamericana Lindsey Voon ha vuelto a situar sobre la mesa los riesgos asociados a los deportes de nieve. No desde el alarmismo, sino como una oportunidad para reflexionar, divulgar y practicar deporte con mayor conciencia.

El esquí y el snowboard combinan velocidad, cambios bruscos de dirección, superficies irregulares y condiciones meteorológicas cambiantes. Esa mezcla explica por qué, cada temporada, se repiten determinados tipos de lesiones tanto en deportistas profesionales como en aficionados.

Las rodillas son, sin duda, una de las zonas más castigadas, con lesiones ligamentosas que pueden aparecer en giros forzados o pérdidas de control. También son frecuentes las lesiones de hombro, especialmente tras caídas en las que se intenta amortiguar el impacto con el brazo. A ellas se suman fracturas en muñecas o manos, sobrecargas musculares derivadas de la fatiga y, aunque con menor frecuencia, traumatismos craneales que pueden tener consecuencias graves.

Cuando se produce una caída o aparece un dolor intenso en plena jornada en la nieve, “la prudencia es clave”, sostiene el doctor Jaime Oraa, especialista de la Unidad de Traumatología del Hospital MiKS: “En los deportes de invierno, como el esquí o el snowboard, las lesiones más frecuentes afectan a la rodilla. En concreto, hablamos sobre todo de roturas del Ligamento Cruzado Anterior y del Ligamento Lateral Interno. Son lesiones que suelen producirse por giros bruscos, torsiones o caídas a cierta velocidad, algo relativamente habitual cuando se practica este tipo de deporte. Y aunque pueden impresionar por su gravedad y requieren un tratamiento adecuado, hoy en día el pronóstico es muy positivo. La cirugía de rodilla ha avanzado mucho en los últimos años y las técnicas actuales son cada vez menos invasivas y más precisas. Además, los programas de rehabilitación están muy protocolizados y adaptados a cada paciente, lo que facilita una recuperación eficaz. En la mayoría de los casos, quienes sufren este tipo de lesión pueden volver a practicar su deporte tras completar correctamente el proceso de recuperación”.

 El pulgar del esquiador

Otra lesión muy característica en las pistas es el llamado pulgar del esquiador, añade el doctor. Se produce normalmente al caer con el bastón en la mano y forzar el pulgar hacia fuera, lesionando un ligamento que es clave para la estabilidad y la fuerza de agarre. El paciente suele notar dolor en la base del pulgar, inflamación y dificultad para sujetar objetos. Dependiendo del grado de la lesión, el tratamiento puede ser conservador, con inmovilización y rehabilitación, o quirúrgico si existe una rotura completa. En cualquier caso, con un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado, el resultado suele ser muy bueno y la mayoría de los pacientes recupera completamente la funcionalidad de la mano.

Así las cosas, la mejor herramienta frente a las lesiones sigue siendo la prevención. “Llegar a la temporada de invierno con una preparación física mínima, reforzando la musculatura de piernas, el core y la estabilidad de las rodillas, reduce de forma significativa el riesgo de sufrir percances”, advierten los especialistas de MiKS.

Del mismo modo, dedicar unos minutos al calentamiento antes de calzarse los esquís, utilizar material en buen estado y correctamente ajustado (fijaciones y botas), y adaptar la velocidad y la dificultad de las pistas al nivel real de cada persona son gestos sencillos que tienen un impacto directo en la seguridad. La fatiga, el exceso de confianza y la falta de descanso suelen estar detrás de muchas caídas evitables.

El deporte de invierno es una fuente indiscutible de salud, disfrute y bienestar. Practicarlo con responsabilidad no resta diversión, más bien todo lo contrario. Permite disfrutarlo durante más tiempo y con mejores sensaciones.

Desde el Hospital MiKS animamos a todas las personas que suben a la nieve a hacerlo con preparación, sentido común y atención a las señales del propio cuerpo. Y ante cualquier lesión, por leve que parezca, a consultar con profesionales sanitarios para una correcta valoración y seguimiento. Porque la mejor temporada de esquí es aquella de la que volvemos a casa con buenos recuerdos… y sin lesiones.